Repetitive Strain Injury (RSI)

Lesión por esfuerzo repetitivo (LER)

Debido a la enorme cantidad de trabajo que ahora se realiza en computadoras, los nuevos movimientos corporales, antes desconocidos, como hacer clic, teclear y desplazarse por la pantalla, pueden provocar una afección potencialmente debilitante en las manos llamada Lesión por Esfuerzo Repetitivo (LER). La LER se produce por el uso excesivo de las manos al realizar tareas repetitivas, como resultado de movimientos incómodos, prolongados y, a veces, forzados. Estos pequeños movimientos, repetidos día tras día, pueden provocar microdesgarros en los tendones, lo que conlleva inflamación y limitación del movimiento. Si bien su origen es similar, no es lo mismo que el síndrome del túnel carpiano ni la artritis.

El uso diario de ordenadores no es el único trabajo que causa estrés repetitivo. Se trata de cualquier trabajo físico que se realiza día tras día y que se siente en los músculos y las articulaciones. Algunas de las peores lesiones laborales se producen como resultado de la misma acción (movimiento) que se ha realizado durante meses o años. En muchos casos, estas lesiones empeoran gradualmente con el tiempo hasta que se nota la molestia o el dolor intenso, el entumecimiento o la pérdida de fuerza en las extremidades que se utilizan constantemente (codos, muñecas, manos o dedos, piernas, pies). A veces uno se acostumbra a vivir con ello y se olvida de que lo tiene.

SÍNTOMAS DE LA ERECCIÓN POR RASGO

La inflamación causada por lesiones por esfuerzo repetitivo puede provocar rigidez, falta de movilidad, dolor, molestias o ardor en las muñecas, manos, dedos, antebrazos o codos. El daño nervioso puede causar hormigueo y entumecimiento en las manos, que a menudo se describe como sensación de frío. Este dolor y daño nervioso pueden provocar pérdida de fuerza y movilidad en las manos, así como pérdida de coordinación y torpeza. Puede causar un dolor muy intenso, estar relacionado con el insomnio y con el trabajo frente a la computadora.

PREVENCIÓN DE RASGOS POR ESFUERZO RÍGIDO

Dado que eliminar el uso de la computadora no es una opción viable debido a la cantidad de tareas cotidianas que se realizan en internet, prevenir las lesiones por esfuerzo repetitivo es fundamental. ¿Qué podemos hacer para combatir esta situación? Cualquiera puede aplicar y combinar estos consejos, ya que un síntoma está relacionado con otro.

Si trabajas sentado en un escritorio, sigue el consejo tradicional de padres y maestros: ¡Siéntate derecho y no te encorves! Una buena postura (evitando encorvarse y adoptar una posición en forma de C) es clave para evitar tensiones innecesarias en los músculos. Esto requiere práctica y atención plena.

Sin duda, la mejor solución es reducir la jornada laboral, pero si no hay otra opción, lo más recomendable es tomar descansos frecuentes y aprender a usar correctamente el equipo de trabajo: teclado, ratón, silla ergonómica con soporte lumbar, reposabrazos, pedestales, pantallas de ordenador, calzado acolchado (las mujeres con tacón de entre dos y cinco centímetros) y buena iluminación. Adapte su puesto de trabajo para favorecer una buena postura y comodidad. Infórmese sobre la correcta aplicación de la ergonomía en el lugar de trabajo.

  • Siéntese en una silla que le brinde apoyo a la zona lumbar y mantenga los pies apoyados en el suelo o en un reposapiés. Los muslos deben estar paralelos al suelo y las manos, las muñecas y los antebrazos deben estar alineados. Los codos deben estar alineados con el teclado para evitar tensiones.
  • Evite sentarse con las piernas cruzadas.
  • Si es posible, dedica parte de tu tiempo frente al ordenador a trabajar de pie. Aumenta gradualmente el tiempo que pasas de pie, intentando alcanzar entre 20 y 30 minutos por hora o más.
  • Utilizar un teclado y un ratón de diseño ergonómico, y tomar descansos al teclear y masajearse las manos, las muñecas y los antebrazos puede resultar muy útil como medida preventiva.
  • Coloca el monitor de tu computadora a la distancia de un brazo. La pantalla debe estar a la altura de los ojos, de modo que mires al frente.
  • Si pasas mucho tiempo al teléfono, usa auriculares para evitar forzar el cuello, los hombros y los brazos.

También existen muchos ejercicios que puedes realizar para mejorar tu postura.

  • Levántate de la silla cada 20 minutos. Si trabajas más de cuatro horas al día frente a una computadora, conduciendo, hablando por teléfono o incluso de pie, es poco probable que después de unos años no desarrolles algún tipo de daño en los huesos y músculos.

  • Tomar descansos frecuentes a lo largo del día es tan importante como tener un puesto de trabajo ergonómico; levántese para estirarse o caminar. Estos descansos deben incluir ejercicio y relajación. Al comenzar el día (y durante el mismo), respire profundamente varias veces, intentando relajar la zona tensa del cuerpo, inhalando por la nariz y exhalando por la boca. Gire lentamente el cuello hacia la derecha y hacia la izquierda, hacia el techo y hacia el suelo, cinco veces en cada dirección.

  • Haz estiramientos de hombros en tu escritorio. Mueve los hombros hacia arriba y hacia abajo, como si dijeras "¿y luego?". Esto estimula la circulación en el cuello y los hombros.

  • Para ejercitar los brazos, las muñecas, las manos y los dedos, toma una pelota de goma y apriétala 5 veces por cada lado. Mueve los dedos, flexiona las muñecas y mueve las manos girando las articulaciones del puño en todas direcciones.

  • Para las piernas y los pies, sentado, estire una rodilla a la vez y mueva cada pie en forma circular hacia la derecha y luego hacia la izquierda, levántese y marche en el sitio.

  • Haz muecas y ríete para relajar los músculos faciales.

  • Para la espalda, mejor en casa, antes de salir (preferiblemente al despertar) y por la noche, acuéstese boca arriba y lleve las piernas al pecho durante 10 segundos, una a la vez, y luego ambas. Repita estos movimientos cada 3 horas o con mayor frecuencia si su cuerpo lo requiere.

No digas: ¡No tengo tiempo! El tiempo que "pierdes" a largo plazo se traduce en una mejora de tu salud. Además, una vez que creas el hábito, es muy sencillo y estimulante. Si tus compañeros te miran raro, cuéntales lo que se están perdiendo; tal vez se animen a hacerlo contigo.

Puede que parezcan cosas sin importancia, pero los pequeños descansos pueden marcar una gran diferencia a la hora de prevenir las lesiones por esfuerzo repetitivo.

Alivio de la lesión por esfuerzo repetitivo

Si ya padeces o tienes predisposición a sufrir lesiones por esfuerzo repetitivo (LER), existen algunas medidas que puedes tomar para aliviar el dolor. Los masajes de manos con una pelota de tenis son excelentes para estimular puntos de presión, las compresas frías y calientes son muy relajantes y los suplementos antiinflamatorios ayudan a reducir la hinchazón. Las joyas de cobre y las de magnetoterapia son excelentes opciones para favorecer la circulación sanguínea en las articulaciones.

Visite a un quiropráctico con regularidad. Un buen ajuste ayuda a equilibrar el esqueleto, los músculos y el sistema nervioso. Algunos lo complementan con masajes terapéuticos en sus clínicas. Además, pueden recomendar un programa de rehabilitación para prevenir futuras lesiones, así como para estirar y fortalecer la zona afectada.

Complementa tu organismo con relajantes musculares naturales que no provoquen sueño, antioxidantes y complejo de vitamina B. Ten a mano analgésicos tópicos, fríos o calientes, en tu lugar de trabajo. Bebe mucha agua.

Utilice soportes magnéticos ortopédicos para proteger e inmovilizar la zona, relajar los músculos y reducir la inflamación.

Debes dormir bien por la noche, buscar té de tilo o manzanilla, suplementos con valeriana y pasiflora, y dormir con un antifaz magnético, que al mismo tiempo bloquea la luz, te ayuda a producir tu propia melatonina.

Si esto te ha causado ansiedad: cierra los ojos y visualiza un hermoso paisaje del campo o la playa. Evita los productos químicos y sustitúyelos por fórmulas naturales. Aprende a respirar profundamente varias veces al día.

Si estás cansado, toma un poco de sol. La luz solar ayuda al cuerpo a producir serotonina, que mejora el estado de ánimo, y aporta vitamina D, que fortalece el sistema inmunológico, ¡por lo que te da energía! Revisa tu alimentación, los suplementos que tomas, cómo duermes, la almohada que usas y todos los aparatos eléctricos que tienes cerca. Aplica un campo magnético en tu vida diaria.

Al llegar a casa, desconéctate del trabajo. Deja que tu cuerpo y tu mente se relajen para que puedas empezar el día siguiente sintiéndote renovado.

Tienda de productos magnéticos para la salud y más opciones para aliviar las lesiones por esfuerzo repetitivo:

Por: Dra. Irma I. Sierra, 2020

El autor es doctor en quiropráctica y experto en biomagnetismo. Para más información, visite o llame a Health Magnetic Store al 787.782.5767 o a la Clínica Quiropráctica Jarrot Sierra al 787.277-5967, ubicadas una al lado de la otra.

¿Qué encontrará en nuestra clínica quiropráctica?

  1. Evaluación completa de su sistema nervioso y musculoesquelético con la tecnología más avanzada.
  2. Ajustes quiroprácticos para eliminar la interferencia nerviosa, adaptados a cada persona.
  3. Terapia PEMF o terapia electromagnética.
  4. Terapia con láser frío.
  5. Terapia de hidromasaje.
  6. Recomendaciones de terapias, suplementos, imanes y más para seguir en su hogar u oficina que aceleran su capacidad de curación.

Visite el sitio web de Clínica Quiropráctica Jarrot Sierra: www.tuquiropracticopr.com en el área de San Juan.